Controla tus complejos y disfruta la vida

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Controla tus complejos y disfruta la vida

Mensaje  my_face el Lun Feb 14, 2011 4:06 pm



Un estudio reciente, elaborado por una empresa de productos de higiene y belleza, indica que sólo tres de cada 100 guatemaltecas se sienten hermosas. El resto vive en una lucha constante contra su peso, estatura y rasgos físicos. Pero ¿quién puede definir la belleza? ni siquiera Hollywood con una pasarela heterogénea de estrellas como Charlize Theron, Angelina Jolie, Halle Berry, Woopie Goldberg, Kate Winslet y Jennifer Lopez.

Sandra es una mujer alta si se le compara con el resto de féminas a su alrededor. Asiste diariamente dos horas al gimnasio pretendiendo tener los músculos de Madonna; se tiñe el cabello, usa maquillaje y viste a la moda intentando copiar la imagen de Avril Lavigne, se sometió a una cirugía plástica para copiar la nariz de Nicole Kidman y está ahorrando para una lipoescultura. No le faltan admiradores y todos los fines de semana recibe alguna invitación para salir, pues mantiene una estrecha relación con amigos y familiares.


Pero, como si se tratara de la historia de Shrek, cuando llega la noche esta joven veinteañera se acusa y reprocha a sí misma frente al espejo. Lo único que ve son sus defectos y no deja descansar la mente pensando cómo solucionarlos.

Al igual que muchas mujeres, especialmente adolescentes, se siente inconforme por su apariencia al compararse con las imágenes de modelos y estrellas de cine y televisión. Pero una cosa es no estar a gusto por tener “panza”, “cachetes”, poco o mucho busto, ser de estatura muy alta o baja y, otra muy distinta es encontrarse atrapada en una red de complejos.

Esta palabra, que el Diccionario de la Real Academia Española define como “conjunto de ideas, emociones y tendencias generalmente reprimidas y asociadas a experiencias del sujeto, que perturban su comportamiento”, puede hacer infeliz la vida de una persona.

Esto sucede cuando "la inconformidad se convierte en obsesión, es decir, ocupa el centro de nuestra vida", explica Karin Baaz, psicóloga especialista en desórdenes alimenticios. La línea que divide una inconformidad de un complejo puede ser muy delgada. Cuando algo causa incomodidad, como los rollitos que se salen del pantalón, pero pueden pasarse por alto y disfrutar el día, significa que se es capaz de controlarlo y no afecta la estabilidad emocional. Pero si se pasa todo el día pensando en el defecto y su preocupación interfiere con su trabajo o la relación con su pareja, entonces se trata de un complejo y requiere ayuda profesional, explica Bárbara Marroquín, psicóloga con especialidad en niños y adolescentes.

Otra forma de detectar si una persona es víctima de complejos, es cuando le da demasiada importancia a lo que opinan los demás, se compara constantemente con otras personas, hace dieta a base de líquidos y lechuga por una semana y, aún así, no se siente satisfecha consigo misma, agrega Baaz.

El complejo puede producirse tanto por una característica física, como por la manera de actuar en el campo laboral o social.


Complejos más comunes
Existe una amplia variedad de complejos que a grandes rasgos pueden dividirse en físicos, intelectuales, sociales y emocionales. Los primeros son los más frecuentes y fáciles de solucionar, aunque en algunas ocasiones las personas llegan al extremo de dañar su organismo y salud mental, como quienes se hacen adictas a las cirugías.



Las causas más comunes de complejos físicos detectados en clínicas de psicología son: gordura, delgadez extrema, estatura baja, abdomen prominente, cara redonda, cabello, ojos y tez oscura, nariz ancha o caída, caderas voluptuosas, poco o mucho busto.

Por ejemplo, las consecuencias de un complejo por exceso de peso puede llevar a las personas a caer en trastornos alimenticios como la obesidad o bulimia y anorexia. Una mujer obesa canaliza todo a través de la comida: come si está triste, si se siente mal, si está tensa; sale a comprar ropa para aumentar su autoestima y se frustra porque nada le talla como quiere, entonces vuelve a buscar satisfacción en la comida. De la misma forma actúa la persona anoréxica, que ve en la comida al enemigo principal y cualquiera sea su estado de ánimo se convierte en pretexto para no comer o vomitar, explica la nutricionista Bárbara Cruz de Toledo.

Por otro lado, los complejos físicos también interfieren en la vida sexual de las personas. Si una mujer piensa que es imperfecta con ropa, no estará dispuesta a que la vean desnuda ni que la toquen, porque está convencida de que alguna parte de su cuerpo es extremadamente fea o defectuosa, indica Irma Pérez Pivaral de Alvarado, psicoterapeuta.

De acuerdo con esta profesional, en estos casos, la propia apreciación que las mujeres tienen de sí las hace pensar que serán rechazadas, por lo cual muchas solteras evitan iniciar o establecer un romance. Y no faltan las parejas que se han visto afectadas, porque la mujer nunca deja que su cónyuge la vea sin ropa a plena luz.

En el campo de la psicología clínica, el nombre utilizado para definir el descontento de una persona por una parte específica de su cuerpo es trastorno dismórfico. Mientras que el disgusto por su aspecto físico general se conoce como el complejo de patito feo, típico de quienes siempre se están comparando y consideran que los demás son mejores que ellos.

La psicología también reconoce el complejo de Brumel como la obsesión por lucir siempre elegante y a la moda. Está relacionado con la apariencia física y afecta la estabilidad emocional de la persona, porque la industria del vestido está constantemente cambiando, explica Bárbara Marroquín.

Los otros tipos de complejos -intelectuales, emocionales y sociales- tienen una extensa subdivisión donde entran los reconocidos complejos de Edipo, de Electra, de Wendy, de Peter Pan, de superioridad, de inferioridad, de culpa y de inestabilidad afectiva o falta de pareja, entre otros. De acuerdo con Marroquín, estos son más difíciles de superar.


¿Pero cuándo y cómo surgen estos complejos?
La raíz de los complejos se encuentra en la baja autoestima, explica la psicóloga Karin Baaz. En algunos casos ésta pudo formarse si cuando eras niña veías que tu madre se preocupaba mucho por su arreglo personal o todo lo contrario. Esta situación hizo que aprendieras a sentirte siempre observada y ahora te obligas a lucir una apariencia impecable. Esta teoría se refuerza con los resultados del estudio realizado por Dove, el cual demuestra que el 77 por ciento de guatemaltecas considera hoy día se espera que sean más atractivas que la generación de sus madres.

La teoría de que los complejos surgen principalmente durante la infancia es apoyada por Marroquín, quien explica que muchas veces comentarios de los padres como: “No comas tanto porque te vas a engordar”, o de compañeros que ponen apodos: “cabezona” u “orejuda”, afectan la autoestima de la persona.

Esta buena o mala autoestima no es una etiqueta exclusiva de sectores socioeconómicos, indica Baaz. Tanto una mujer con escasos recursos como una con mayores posibilidades, desean verse como uno de los rostros más destacados de la televisión y puede que compartan los mismos complejos. De igual manera existen mujeres que se sienten bien consigo mismas, tienen una vida que les satisface y compran ropa en tiendas que no están de “moda”, agrega la psicóloga.

Otra causa por la cual muchas féminas no están conformes con su apariencia se debe a que siguen patrones de belleza impuestos por el cine, el mercado musical o las pasarelas de moda, donde predomina la figura delgada y alta. Entonces “nos creemos que eso es real, necesitamos alcanzarlo e ignoramos que muchas modelos son anoréxicas o se encuentran en el peso mínimo para su estatura”, señala Baaz.

De acuerdo con la psicóloga, en algunos casos el complejo se debe a inmadurez o éste puede ser el canal utilizado para expresar trastornos emocionales, como el caso de una joven que se rechaza a sí misma por la forma de su nariz y en el fondo pretende la atención de sus padres separados; o de una mujer que desprecia su cuerpo por haber sido víctima de abuso sexual.

Tener una figura perfecta no es preocupación exclusiva de adolescentes. Otra etapa de la vida en que las féminas suelen concentrarse en su arreglo personal es cuando tienen hijas adolescentes, ya que la madre se inquieta al ver cómo lucen las jóvenes, señala Baaz. Esto se relaciona con el hecho de que el 86 por ciento de las guatemaltecas piensa que la mujer debe resaltar su apariencia física.

Tener un complejo puede compararse con una camisa de fuerza que en algún momento limita a la persona a actuar con libertad. Por ejemplo, si una joven se siente gorda seguramente rechazará una invitación a la playa, sentirá que los demás se burlarán de ella, “se anticipa y cae en una conducta de evitación: resiste ir a reuniones porque teme que la juzguen”, explica Baaz. De no confrontar el miedo, la persona se aislará y se concentrará más en su imperfección. En estos casos se recomienda buscar la ayuda de un profesional.


La solución está en tus manos
Para deshacerte de un complejo, lo primero es reconocer que lo tienes, indica Marroquín. El segundo paso es buscar soluciones para disimular el supuesto defecto, lo cual es saludable siempre y cuando los cambios no conlleven a riesgos ni impliquen una inversión exagerada de tiempo y recursos. “Cambiarse el cabello, usar ropa que disimule los rollitos o maquillarse son acciones a las que todas tenemos derecho para vernos más atractivas”, indica Baaz.

Y cuando se trata de bajar de peso, la mejor fórmula es seguir una dieta personalizada y realizar actividad física. Las dietas rápidas, así como la anorexia y bulimia, deterioran la salud, esto se refleja en la piel, el cabello y las uñas; “las jóvenes lucen deshidratadas y pueden provocarse daños en el sistema digestivo. Por el contrario, cuando la persona está saludable todo su organismo también adquiere una apariencia agradable”, señala de Toledo.

Si el supuesto defecto no tiene solución, por ejemplo la estatura baja, el único camino es la aceptación. Para eso es necesario cambiar la forma de pensar, encontrar los beneficios de tener un cuerpo pequeño, como aprovechar las ofertas de ropa para niñas, y ser positivo, concluye Marroquín.

Aunque la felicidad no se conquista con un rostro hermoso, está claro que las supuestas imperfecciones pueden llegar a ser la causa de frustración, como lo expresan 62 de cada 100 mujeres entrevistadas por Dove. Esto indica que es saludable buscar soluciones, sin dejar a un lado la aceptación de las características físicas propias.


Y los hombres... ¿tienen complejos?
Si creías que esta obsesión por lucir una figura delgada es exclusiva de mujeres, se ha descubierto todo lo contrario. La psicóloga Karin Baaz hace ver que la cultura machista predominante en Guatemala no presiona mucho a los hombres a cuidar su figura. Bárbara de Toledo, nutricionista, ha visto pasar por su clínica a jóvenes que se empeñan en bajar de peso poniendo en riesgo su salud. Por otra parte existe un reducido grupo que ha alterado su vida social y productiva por pasar horas en el gimnasio, debido a una actitud enfermiza por tener músculos exagerados, lo cual se conoce como vigorexia.

Pero una de las preocupaciones más grandes del hombre, relacionadas con su cuerpo, es el tamaño de sus órganos genitales. Esto se debe a que aún en la actualidad, “son prisioneros de una de las leyendas más ampliamente aceptadas que dicen que cuanto más grande es el pene, más efectivo es el varón durante la relación sexual”, cita Adrián Sapetti, médico de sexovida.com. Contrario a este mito, los estudios científicos han determinado que las dimensiones del miembro masculino no influyen en la calidad de la vida sexual.

Vístete a tu favor
Si tú también te sientes inconforme con alguna parte de tu cuerpo y quieres disimularla, considera las sugerencias de la asesora en imagen Paula de Grau.

• Con libras de más

No utilices telas elásticas. El pantalón no debe ser corto y evita el uso de pescadores, inclínate por uno largo para estilizar las piernas. Las faldas no deben ser ajustadas ni con mucho volumen, prefiere las que llegan a media pantorrilla. Evita los cinturones con elástico, telas con estampados grandes y colores claros. Si eres de cara redonda, usa cuellos cortos.

• Demasiado delgada

No uses prendas muy flojas. Prefiere tejidos sólidos para que las prendas no se adhieran mucho al cuerpo. Date el gusto de usar vuelos, estampados grandes y llamativos, detalles que aumenten el volumen de tu cuerpo. Usa pescadores si tus piernas no son muy delgadas. Y las blusas pueden ser sin mangas, de largo tres cuartos o a medio antebrazo.

• Un abdomen prominente

Evita los pantalones ajustados a la cintura con blusas adentro, porque resaltan el abdomen. Prefiere los de cintura un poco baja, sobre el vientre y sin paletones. No uses las chaquetas cerradas, sino abiertas con una blusa por fuera para alargar el talle. Nunca uses cinturones o accesorios que dirijan la atención a esa parte de tu cuerpo.

• De hombros grandes y espalda ancha

Evita los escotes tipo halter u horizontales que dejan ver los hombros porque hacen una línea horizontal debajo de tu cabeza. Evita las mangas pequeñas o bajas, prefiere los cuellos camiseros o con escotes al frente.

• Voluptuosa de cadera

No uses pantalones o faldas ajustadas a la rodilla, en su lugar viste pantalones rectos o faldas en línea A de cintura media baja. Evita que tengan bolsas o bordados en esa parte del cuerpo, así como los cinchos gruesos. Las blusas tampoco deben ser ajustadas a la cadera.

• Con cintura ancha

Tu silueta es conocida como el tipo H, debes usar blusas con pinzas y por fuera para crear la ilusión visual de una cintura reducida. No lleves prendas con amarres en esta parte del cuerpo. Los estampados deben ser pequeños, evita las franjas a la cintura. Si usas chaleco, éste debe tener cinturón al borde y combínalo con una blusa larga. Usa pantalones de corte recto.

• Brazos gruesos o brazos delgados

Si son gruesos cúbrelos con mangas tres cuartos o que llegue debajo del codo y evita vuelos o cualquier detalle voluminoso. Cuando los brazos son extremadamente delgados también es conveniente cubrirlos.

• Con centímetros extra de estatura

Evita estampados con líneas verticales o vestir de un solo color, es mejor partir visualmente la figura al usar la blusa de un tono y el pantalón de otro. Puedes usar pescadores a la rodilla o media pantorrilla, pero no pantalones cortos a los tobillos. Tampoco uses zapatos con tacón muy alto. Evita las prendas muy angostas y estilizadas.

• De estatura baja

Si tu figura es delgada puedes usar un pescador, pero que éste quede abajo de la rodilla o a media pantorrilla, nunca vistas un diseño capri o de pierna ancha. Las chaquetas no deben ser muy largas ni a la cintura, lo mejor es que lleguen a media cadera para alargar el talle. Usa bolsos y accesorios pequeños. Te conviene usar conjuntos de un solo color.

• ¿Disimular o resaltar el busto?

Para disminuir visualmente el busto lo mejor es usar blusas con escote en V, no ojal ni cuello de tortuga porque crea la ilusión de que los pechos empiezan más arriba. No uses vuelos ni accesorios que aumenten el volumen. No uses ropa muy floja ni tallada ni selecciones aquellas de tejido grueso. Si eres de medidas pequeñas usa escotes, aunque no demasiado bajos, pero sí puedes darte el lujo de vestir blusas cerradas con vuelos o botones al frente, estampados grandes y telas gruesas.


Conocidas por su talento, pero ¿tienen complejos?
1. Euda Carías, deportista en tae kwon do
“Todas las personas tenemos complejos y hay que tratar de superarlos, pero lo más importante de la persona es su interior”. Se guarda para sí los aspectos de su físico que le desagradan, pero no niega que le gusta resaltar los rasgos que considera agradables.

2. Maritza Ruiz, presentadora de televisión
Lo que le preocupa en cuanto a su aspecto físico es: “La pancita que todos tenemos ya a cierta edad”. Para disimularla usa vestimenta de colores que le favorezcan. Cuando era adolescente evitaba usar pantalonetas porque creía tener las piernas gruesas y eso le molestaba.

3. Anabella De León, diputada
Le preocupa exponerse al sol por tener una piel sensible y propensa a las manchas. Cuando va a la playa suele usar un sombrero con ala ancha o sombrilla. También, cuenta: “Hago ejercicio y evito comer azúcar y grasas, para adelgazar antes de ir a la playa”.


4. Florecita Cobián, ex Miss Guatemala
Asegura que no ha sufrido de complejos. “No tengo algo que me moleste de mi cuerpo, tendría que inventar. Estoy agradecida con Dios”.


5. Patricia de Arzú, ex primera dama y esposa del actual alcalde de Guatemala
No recuerda tener algún complejo y confiesa: “Estoy muy agradecida con Dios por cómo me hizo”. Su definición de mujer bella se basa en el concepto bíblico citado en Proverbios 31.


6. Marva Weatherborn, ex Miss Guatemala
No le gustaba la forma de su ombligo “porque es diferente, es como un botón”. Solía reprocharle a su mamá, quien le decía que su ombligo es especial. Cuando vio que a la gente no le importaba, “se me quitó el complejo”, asegura.


7. Karen Mansilla, presentadora de televisión
Durante su adolescencia vivió con el complejo de fealdad, “jamás me sacaban a bailar”, cuenta. La solución fue “reconocerme a mí misma fuera o no atractiva, comencé a arreglarme y la lección es: jamás serás la más bonita ni la más fea, cualquier ser humano tiene sus gracias y defectos”.

http://www.revistaamiga.com/Amiga384/106222312011.htm

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